el trigal y tus mares

La ruta despierta

fantasías matinales

Rebobino,

el trigal y tus mares

ojos díscolos

sorprendidos

al tacto de tu atavío

Las salidas del laberinto,

un códice de placer

atemporal

instintivo

primario

dérmico.

Tu mirada puede ser un anclaje

como mi respirar,

o no,

y ser la de otro.

Todo está en mí

 

<<<      |        >>>

dejá un comentario

A %d blogueros les gusta esto: