MAR

tu mar

Apareces,
esta vez,
deslizando
entre las sábanas

y traes el mar
desde tu boca
hasta la mía

Oleaje sin rompiente
cálida humedad

continuidad elíptica
de nuestras formas

Degustarte
despierta en mí
sed de más

porque al amanecer

sólo queda

el sabor

de tu sal

en mi piel
 

pasión seriada

Tarde,
entre las misivas y el sol,
se escaldó la piel

Anochece, y
en la soledad,
mis ojos reconstruyen tu mirada

Percibo tu presencia
y siento
mi sexo entre tus dedos

En las pantallas se proyecta
otro capítulo de esta ficción

danza embelesada
roce dérmico
momento extático

Suspiros

sístole
diástole

silencio

adiós

?

el sagaz juego del ayer

4:30am

tu irrupción impetuosa
en mi descanso
sella la insinuación
del estallido de palabras
y gestos

de las miradas en pausa,

del sagaz juego del ayer

El vibrar de tus motores
va humedeciendo mi ruta

y tu imagen proyectada
impregna mi espacio

Compartimos viaje,
otra vez

y sin notarlo
o de modo intencional,

sutilmente,

volvés a ser parte de mis días

 

el trigal y tus mares

La ruta despierta

fantasías matinales

Rebobino,

el trigal y tus mares

ojos díscolos

sorprendidos

al tacto de tu atavío

Las salidas del laberinto,

un códice de placer

atemporal

instintivo

primario

dérmico.

Tu mirada puede ser un anclaje

como mi respirar,

o no,

y ser la de otro.

Todo está en mí